Redefiniendo el Éxito

target, darts, dart board, hits, bulls-eye, arrow, objectives, goal, successful, success, target, target, target, target, target, dart board, goal, successful

“¿Qué se siente alcanzar el éxito?”

La pregunta misma es una trampa. Implica que el “éxito” es un lugar lejano, una cumbre a la que solo llegan unos pocos. Nos hace sentir que todo lo que hemos hecho hasta ahora es solo “el camino” y no el destino.

Pero, ¿y si el éxito no fuera una meta final? ¿Y si fuera la satisfacción de lograr cualquier objetivo que te trazas, por pequeño que sea?

Si temes no ser “exitosa”, es probable que solo sea porque has desaprendido a celebrar tus victorias.


La Trampa de la “Meta Final”

Cometemos un grave error como adultos: olvidamos cómo celebrar. Dejamos de ver el valor en las pequeñas cosas. Ya no festejamos el examen aprobado, el cliente conseguido o el proyecto terminado; solo tenemos la mira puesta en “el gran logro”.

Los seres humanos estamos hechos de hábitos. Si tu hábito diario es ignorar tus logros, tu estado mental habitual será el de “todavía no soy exitosa”.

Imagina si, en cada cosa que lograste, te hubieran enseñado a verlo como algo grandioso. El éxito no sería una pregunta que te cuestionaras; Sería un estado natural al que estás acostumbrado.


El Poder de tu Propósito (La Verdadera Métrica)

Hay una anécdota majestuosa de la NASA, en plena carrera espacial, justo antes del viaje a la luna.

Se cuenta que el presidente JF Kennedy estaba de visita sorpresa en las instalaciones. Mientras esperaba, vio a un conserje limpiando el piso con una dedicación absoluta. Por cortesía, Kennedy le preguntó:

“Y usted, ¿a qué se dedica?”

El hombre, sin dudarlo y lleno de orgullo, levantó la mirada y respondió:

“Señor Presidente, yo estoy ayudando a poner un hombre en la luna”.

Ese conserje entendía el éxito mejor que muchos CEOs.

Él no se veía como un “actor pequeño” en la escena. Asumió el proyecto como propio. Conectó su tarea, que podría parecer monótona, con un propósito extraordinario. Y en esa conexión, encontró el éxito diario.

Tu proyecto, tu trabajo e incluso tu vida, jamás se sentirán exitosos hasta que no los asumas como propios y los conectes con un “para qué” más grande.


El Éxito es tu Naturaleza, no tu Destino

En la organización más grandiosa, no hay empleados de primera ni de segunda. Hay personas que entienden su valor en el resultado colectivo.

Tú naciste exitoso; el simple hecho de estar aquí lo prueba. El problema es que con el tiempo nos volvemos demasiado racionales y olvidamos que la base de la motivación es la emoción .

El éxito es simple. Es todo aquello que te motiva y te enorgullece. Es la satisfacción que reduce la complejidad de la vida y te permite disfrutar del resultado.

Así que, la próxima vez que te preguntes si eres exitoso. Simplemente recuerda todo aquello que te hizo sentir plena, feliz u orgullosa por la acción que realizaste. Verás que el éxito no es algo que persigues, es algo que ya eres.


Discover more from Revista Marka

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Discover more from Revista Marka

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading